Nuestra metodología
Tomando como base los principios de la pedagogía Montessori así como de la pedagogía Constructivista, a lo largo de los años nos hemos ido nutriendo de pedagogías activas que parten de principios como “aprender a hacer”, “aprender a conocer”, “aprender a ser” y “aprender a convivir”. Estas pedagogías tienen en cuenta el respeto por el ritmo individual de cada niño en un ambiente libre, cooperativo y solidario, además del uso del arte como forma de expresión y aprendizaje. Los maestros somos los mediadores y guías en un proceso en el que el niño es el verdadero protagonista de su aprendizaje, intentando que adquieran:
Capacidad de elegir
Desarrollo de la asertividad
Autodisciplina
Pensamiento crítico

Elaboración de sus propios materiales

Nuestros alumnos parten de sus conocimientos previos y elaboran su aprendizaje tras observar e investigar. En el aula trabajamos con biblioteca de aula, sin libros de texto al uso, y son los propios alumnos quienes elaboran sus materiales después de explorar distintas fuentes. La participación y la motivación son la base de los aprendizajes significativos. Es fundamental proporcionar un entorno en el que los alumnos puedan plantearse interrogantes que les estimulen y despierten su curiosidad.

Deberes

Para nosotros el tiempo libre es vital: el juego, la práctica del deporte y el disfrute de la vida en familia es fundamental. Consideramos que los niños deben crecer como niños para llegar a ser adultos felices. Creemos  que la sobrecarga de deberes aumenta la ansiedad y dificulta los procesos de aprendizaje.

Programa "aprender viajando"

Nuestro método considera que el aprendizaje, además de ser abordado de manera teórica, precisa de ser vivido;  en nuestra amplia experiencia, viajar es el mejor aliado para que los conceptos se integren de manera óptima.

Cada curso escolar lleva a cabo el programa “Aprender viajando”, en el que los niños, a través de una aventura emocionante, se acercarán a los conceptos trabajados y ampliarán la visión de lo aprendido.

A lo largo del curso  visitamos   diferentes albergues y campamentos deportivos:
Atapuerca, Abioncillo, Layos, La Manga, Granja Escuela, etc.

Aprendizaje basado en proyectos

Practicamos la Pedagogía de la Escucha, que vincula experiencias, pensamientos, debates e investigaciones que parten de las hipótesis de los niños y permiten el desarrollo de proyectos. La experiencia cotidiana se basa en un trabajo de investigación y acción incesante realizado en ambientes de aprendizaje enriquecidos, cooperativos y motivadores, aplicando el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP).

Educación emocional

En nuestro centro, la gestión de las emociones es una cuestión primordial. Desde hace varios años hemos incorporado a nuestro proyecto  la educación emocional. Su finalidad principal es que los alumnos aprendan a identificar sus sentimientos, que sepan expresar e interpretar sus emociones, que sean empáticos con otras personas y que puedan resolver los conflictos de la vida diaria de una forma más asertiva y, por tanto, más feliz.

Además, se les ofrecen herramientas para aceptar y manejar las emociones negativas y adquieren estrategias de afrontamiento de situaciones adversas con mayores probabilidades de éxito.

Consideramos que la educación emocional debe no solo formar parte del currículo, sino que además ha de trabajarse de manera informal en las relaciones en el centro y conjuntamente con las familias, para desarrollar la inteligencia emocional de nuestros alumnos.

Aprendizaje cooperativo

El aprendizaje es una actividad cooperativa y comunicativa, en la que los niños  construyen el conocimiento y crean significados acerca del mundo, en conjunto con los adultos y, de igual importancia, con otros niños. Se promueve así la conciencia de que el niño tiene una voz propia, y es un actor social que toma parte en la construcción y en la determinación de su vida, pero también en la vida de aquellos que se encuentran a su alrededor y en la sociedad en la que vive. Por ello, tomamos la investigación como proceso de acción educativa y el trabajo cooperativo como una de las bases de nuestra metodología.

En este ambiente no se incita a la competencia entre compañeros, sino que se respeta y valora el logro de cada alumno/a en su momento y ritmo oportuno.

El error, equivocación o falta, es considerado como parte del aprendizaje. Por ello no es castigado, resaltado o señalado, sino que es valorado e integrado como una etapa del proceso. Se suele estimular al niño para que haga siempre una autoevaluación de su trabajo.

“Todos somos genios, pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles, pensará toda la vida que es un inútil.” Albert Einstein

Ofrecemos grupos reducidos con atención personalizada en la que cada alumno es valorado y respetado. Las diferencias personales y los ritmos de aprendizaje y de maduración  son considerados enriquecedores para todos.

Partiendo de la premisa de que cada alumno tiene una forma de aprender y desarrollarse, creemos en una educación personalizada que implique:

– Conocer a cada niño para, a partir de ese conocimiento, establecer un plan personalizado y adaptado a sus características, a sus inquietudes y a sus objetivos.

– Respetar los diferentes ritmos de aprendizaje. No se busca la homogeneidad del grupo; por el contrario, se respetan las particularidades de cada uno, pues se entiende que la diversidad enriquece el aula. Por ello el trabajo colaborativo, en el que se valora el proceso de aprendizaje más que el mero objetivo del mismo y que propicia reflexiones y debates, es fundamental en nuestra metodología.

– Realizar una evaluación personalizada, fijando objetivos generales de grupo y objetivos personales para cada niño, y asesorando al alumnado y a sus familias.

“Dime y olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo” Benjamín Franklin

“Aprender a aprender” y “enseñar a pensar” representan dos coordenadas que enmarcan la orientación del trabajo en nuestro centro. Con una metodología  activa y participativa, desarrollamos la capacidad reflexiva y de tomar decisiones de cada niño. Nuestros alumnos aprenden a aprender, y para ello nosotros, los maestros, les enseñamos a pensar.

El trabajo en nuestro colegio es estimulante y motivador, y posibilita el despliegue de la creatividad, la inventiva y la producción de ideas y acciones. Nuestros alumnos asumen retos y problemas reales. Realizan actividades y proyectos en equipo en los que es esencial el “uno para todos y todos para uno”.

Apoyamos el desarrollo natural de su espontaneidad e iniciativa, y partimos de sus acciones y sus propias experiencias.